El
fuego cincelaba la tarde
en la estrella de tu palabra;
en la llama de vida al escucharte.
Se detuvo el instante en tu mirada,
tu alma se dibujaba en algún canto
que abrazaba mi esencia y mi lágrima.
Se disipó el mundo en tus manos,
valles y océanos de ti y de mí misma,
sueños despiertos al suave tacto;
realidad que estrechamos en el carisma
del vuelo libre a las alturas de amarnos
esculpiendo lo sublime en una caricia.
en la estrella de tu palabra;
en la llama de vida al escucharte.
Se detuvo el instante en tu mirada,
tu alma se dibujaba en algún canto
que abrazaba mi esencia y mi lágrima.
Se disipó el mundo en tus manos,
valles y océanos de ti y de mí misma,
sueños despiertos al suave tacto;
realidad que estrechamos en el carisma
del vuelo libre a las alturas de amarnos
esculpiendo lo sublime en una caricia.
Amar quizás sea esa
realidad del sueño de vivir.
02/08/2012
Alexandrina
Núm. de Registro: 1208022061880
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