30 abr 2012

Pepitas del alma


Las entrañas de la montaña crujían al fuego de la aldea, la noche cantaba en la voz de rostros morenos que se alzaba sobre las estrellas en la magia que abrazaba sus miradas vivas. Los árboles murmullaban un secreto, sus hojas trémulas acallaban el cielo que en ellas se reflejaba al fulgor de la luna llena… la unión de dos seres en la promesa de fertilidad que transcendería el amor a la Naturaleza, la tradición de fundirse en sus leyes, en la caricia y en la comunión de formar un solo universo.




El aire se llenaba de aromas… frutas, frijol, epazote, aromas que llamaban los Dioses a la mesa, la delicia de las manos que preparaban cada plato con la herencia de los siglos, con el calor del esfuerzo, con la pureza de entregar el corazón y la sonrisa. Y cómo penetraba la fragancia de las tortillas, hechas de esas pepitas de oro que depositaron en el lecho de quienes unían su vida en un solo latido, las mismas que Quetzalcóatl confió a su pueblo y que hoy siguen siendo la riqueza, el legado y la alegría.

El alba asomó su calidez desde el monte que cobijaba el río, se bañó en él como de costumbre en sus tonalidades y de esperanza, cubrió con su bendición la desnudez de un solo cuerpo que vagaba en las nubes del sueño y se deslizó en el rocío que nutría las hojas del maíz para formar las pepitas de alma.

Un pajarillo atrevido abrió sus alas a la melodía de un nuevo día.

***

¡Que nadie robe ese patrimonio de México del rostro moreno ni su derecho de elegir cómo vivir!

27/02/2012




21 abr 2012

Yo en Ti


Transitamos la senda de la vida, a veces solos, a veces estamos en la de otros... por unos instantes quizás o por una perenne huella. Amamos o creemos amar y el ser especial, aunque haya partido, sigue siendo ya parte de nuestro aliento, fibra de nuestro latido, silencio en la lágrima, nostalgia en la mirada, pero y dónde es que me lleva, nos preguntamos, tal vez solo en el cofre del olvido, en un ayer marchito.



Te me has incrustado en el alma,
en cada espacio de mí misma...
en mi delirio, en la vida que te abraza
para construir el alba de ti y del día.

Estás en todo fragmento de mi ser,
intento arrancarte y es que no puedo,
llevo tu nombre en mi ansia y en mi sed,
y en tu dulce recuerdo me estremezco.

Y, ¿dónde estoy yo en tu vida? Anda, ¡dime amor!

Alexandrina

20-04-2012

16 abr 2012

¿Qué Sabes Tú!




Qué sabes tú de mis ansias,
de aquello que me habita,
del frío vivo de mi nostalgia,
de lo que mi alma grita…

Qué sabes tú de mi vida,
de mis lágrimas en silencio,
de la mujer que soy o la niña,
de los susurros en mis sueños.

Qué sabes tú de mi sonrisa
o de mi mirada que marchita,
o del estrago de tus mentiras

o del abrazo que mi ser necesita.
¡Quédate en la bruma egoísta,
en tu odio, en tu ira desmedida!


Núm. de Registro: 1204161484566



Raphael y Rocío Durcal




8 abr 2012

El Silencio del Alma


A veces me quedo sin nada qué decir, en mi alma el silencio se vuelve palabra y todo lo que soy... pero nunca aprendí a acallar la nostalgia, atrevida grita hasta fundirse en el mutismo de una lágrima.

Veo los colores de la primavera... el verde de la hierba o de los árboles que están a punto de florecer, veo las miradas de la gente que en sus tonos canta al renacer, pero yo... ya no soy la misma.




Dónde se desvaneció la promesa
de un sueño, de una mano cálida,
quizás se perdieran en la torpeza,
quizás fueran una caricia pálida...

Lo cierto es que hoy me abraza
un frío, un soplo de fría añoranza,
mi alma se quedó sin templanza,
sin tu suavidad, sin nada.

Dónde te fuiste, niño amado,
contigo murió mi esperanza,
se rompió el día en el lazo
que yacía ya sin tus alas.

A veces me quedo sin nada qué decir y en mi alma el silencio se vuelve palabra... Nunca dejes sin hablar a quien quiere hablarte.

Núm. de Registro: 1204091444456



Joaquín Sabina


6 abr 2012

¡Creer!


Abrí mis ojos a un sueño, efímero me había acariciado el alma, tan lejos y tan cerca, lo abracé en mi sonrisa y en mi lágrima… quise creer en su magia, como una niña que despertaba en la maravilla de sentir la vida en su piel desnuda y descalza con la confianza que nada podría dañarme.


Veía los días en su alba, la noche era solo una estancia donde nunca oscurecía porque incluso en ella… brillaba la esperanza en mi mirada. Nada lograba temblar o ensombrecer esa fe de cría que descubría su mundo nuevo.






Cuánto esconde la mujer en sí misma,
una niña inquieta, un dulce suspiro,
el silencio del anhelo que llora…

Unas notas la envuelven en enigma,
una estrofa, un lienzo, su paraíso
que descubre fuerza susurradora.

Calla, sus abismos en su carisma,
se confía en el amor que, cautivo,
abraza su vida en frágil aurora.

Creemos en aquello que el corazón quisiera creer… desde el alma y con la vida, si no hay fe en el otro, nunca hubo amor.

Núm. de Registro: 1204061433367


Cristian Castro

4 abr 2012

Vida sin Alas

Crecemos con la creencia firme de ser alados por un ángel de la guarda hasta que descubrimos los horizontes y nuestras propias alas para volarlos... en alguna turbulencia a veces sangran, rotas desde el alma, en otra se quedan en lo alto del cielo cuando ya se evapora la esperanza...

Me gustaría citar un hermoso parrafo de "Alas Rotas": 

Gibrán Khalil Gibrán


" El silencio que custodia la tumba no revela el secreto de Dios, oculto en la obscuridad del ataúd, y el crujido de las ramas cuyas raíces absorben los elementos del cuerpo no descifran los misterios de la tumba, pero los suspiros de dolor de mi corazón anuncian a los vivientes el drama que han representado el amor, la belleza y la muerte ".

-- 1912 --









Te estreché en lo más sublime
de mi vida y de mi alma...
te amé con mis alas, te quise
como la frágil esperanza de mí,

volé los cielos hechos de ternura,
depositaba en las nubes mi vida,
avanzaba ágil y con premura
para alcanzarte en tu sonrisa,

sonreía a lo gris de las tormentas,
confiaba en lo infinito del vuelo,
en el diluvio de las alas sedientas
que bebían un mundo sin tiempo.

Una borrasca hirió mi latido
en medio de un edén abierto
se rompió el firmamento,
se fueron las ilusiones al infierno

de un respiro sin ningún aliento,
de una mirada vacía sin ver,
de un corazón muriendo
en lo yerto de perder la sed.

Y me pregunto ¿dónde quedaron las alas, ya no las tengo!



Alexandrina


2 abr 2012

Cordura y Locura

La vida... tenue lazo de habitar un mundo de cordura casta, impuesta por las sociedades y otro distinto, donde la mente vaga sus laberintos... quizás la locura.

No podría pasar sin citar al gran maestro Cervantes y su Quijote:





Yace aquí el Hidalgo fuerte
que a tanto extremo llegó
de valiente, que se advierte
que la muerte no triunfó
de su vida con su muerte.
Tuvo a todo el mundo en poco;
fue el espantajo y el coco
del mundo, en tal coyuntura,
que acreditó su ventura
morir cuerdo y vivir loco.

--  1615  --





Cómo quisiera atrapar los instantes,
vestirme de ellos en su suave aliento,
detener el tiempo, detenerme en la magia,
cubrirme de estrellas y de viento.

Cómo quisiera habitar un cielo...
lejos de tanta cordura incierta
donde pudiera abrazarte de nuevo,
así fuera un momento de demencia.

Cómo podría olvidarte, si eres mi sangre
dime dónde hallarme a mí misma
en el juicio de sensatos estandartes
o en la locura contigo... que es la vida.




Alexandrina