Transitamos la senda de
la vida, a veces solos, a veces estamos en la de otros... por unos instantes
quizás o por una perenne huella. Amamos o creemos amar y el ser especial,
aunque haya partido, sigue siendo ya parte de nuestro aliento, fibra de nuestro
latido, silencio en la lágrima, nostalgia en la mirada, pero y dónde es que me
lleva, nos preguntamos, tal vez solo en el cofre del olvido, en un ayer
marchito.
Te me has incrustado en el alma,
en cada espacio de mí misma...
en mi delirio, en la vida que te abraza
para construir el alba de ti y del día.
Estás en todo fragmento de mi ser,
intento arrancarte y es que no puedo,
llevo tu nombre en mi ansia y en mi sed,
y en tu dulce recuerdo me estremezco.
Y, ¿dónde estoy yo en tu vida? Anda, ¡dime amor!
en cada espacio de mí misma...
en mi delirio, en la vida que te abraza
para construir el alba de ti y del día.
Estás en todo fragmento de mi ser,
intento arrancarte y es que no puedo,
llevo tu nombre en mi ansia y en mi sed,
y en tu dulce recuerdo me estremezco.
Y, ¿dónde estoy yo en tu vida? Anda, ¡dime amor!
Alexandrina
20-04-2012

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