6 abr 2012

¡Creer!


Abrí mis ojos a un sueño, efímero me había acariciado el alma, tan lejos y tan cerca, lo abracé en mi sonrisa y en mi lágrima… quise creer en su magia, como una niña que despertaba en la maravilla de sentir la vida en su piel desnuda y descalza con la confianza que nada podría dañarme.


Veía los días en su alba, la noche era solo una estancia donde nunca oscurecía porque incluso en ella… brillaba la esperanza en mi mirada. Nada lograba temblar o ensombrecer esa fe de cría que descubría su mundo nuevo.






Cuánto esconde la mujer en sí misma,
una niña inquieta, un dulce suspiro,
el silencio del anhelo que llora…

Unas notas la envuelven en enigma,
una estrofa, un lienzo, su paraíso
que descubre fuerza susurradora.

Calla, sus abismos en su carisma,
se confía en el amor que, cautivo,
abraza su vida en frágil aurora.

Creemos en aquello que el corazón quisiera creer… desde el alma y con la vida, si no hay fe en el otro, nunca hubo amor.

Núm. de Registro: 1204061433367


Cristian Castro

No hay comentarios:

Publicar un comentario