Evoco… tus ojos enormes
de fuego e inocencia,
obediencia y rebeldía,
salvajes y fieles.
Convoco… esa caricia noble
que esconde tu presencia,
donde mi lágrima marchita
a la sonrisa con la que me tocas siempre.
Invoco… tu horizonte
que rompe la indiferencia
con tu forma sencilla,
traviesa de mirarme tiernamente.
Te quiero, mi canino grandote!
Los perros han formado parte de los hogares desde tiempos muy remotos
siendo, tal vez, la compañía más devota del hombre. Y, aunque, para algunos
sean simples animales, la historia demuestra que han sido y son mucho más. Si
bien su naturaleza se relaciona con los lobos, lo cierto es que su
domesticación los convierte en criaturas necesitadas de las personas, igual que
los niños. Es muy triste que se les arroje a la adversidad y admiro a quienes
se ocupan de brindarles un poco de cariño o algo para que se alimenten.
La humanidad no es sólo con y para el humano… es un todo de la
Naturaleza, muy por desgracia, los perros, a veces, son más humanos que ciertos
seres.
“Cuanto más conozco al hombre, más quiero a mi perro”Diógenes de Sínope

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